Todas las preguntas de los pacientes con Epilepsia y de sus familiares son muy importantes van más allá de la pregunta: “¿Cuántas pastillas y por cuánto tiempo?”.


Para responder de manera correcta y adecuada a estas preguntas, la educación médica contínua en el terreno de la Epilepsia es de suma importanica.
¿Por qué el campo de la Epilepsia es tan desconocido por muchos médicos?

Primero: Cuando somos estudiantes de medicina, y quedamos expuestos a la revisión de las grandes especialidades médicas, la Neurología se enseña con extrema complejidad y, paradójicamente, también con gran superficialidad.


Segundo: el campo de la Epilepsia es muy amplio son tantas las manifestaciones de Epilepsia, que debemos pensar en plural: Las EpilepsiaS. Este gran número de manifestaciones de la Epilepsia, es producto de las múltiples funciones que el cerebro posee, y que en forma sencilla o compleja, son desencadenadas por la presencia de un daño cerebral.


Tercero: El adelanto en el terreno superespecializado de la Epileptología, como todo en la Neurociencia, es muy rápido y abundante. A los colegas médicos que están fuera de la Especialidad Neurológica, le es imposible mantenerse al corriente. Este efecto limitante afecta también a los Neurólogos que mantienen una práctica Neurológica amplia, propia de su de su formación.


Cuarto: cada espacio de estudio de la Epilepsia es (o debiera ser en nuestro País) altamente especializado. Por ejemplo, el estudio y exploración clínica requiere un especial enfoque y experiencia. Lo mismo ocurre con la práctica e interpretación de los estudios especializados: Electroencefalografía Computarizada, Resonancia Magnética, Registro de la Actividad Eléctrica profunda, Tomografía por Emisión de Positrones, etc. La diversidad y complejidad de procedimientos microneuroquirúrgicos utilizables en la curación de las epilepsias incontrolables, quedan fuera del repertorio de la neurocirugía habitual. Se requiere un entrenamiento altamente especializado en el extranjero.


Quinto: El ser humano, por naturaleza, tiende a adquirir un conocimiento, y se aferra intensamente a él. Estas deformaciones del aprendizaje lo mismo se dan en el aprendizaje laico, que en el ambiente universitario o académico más refinado. Por ejemplo, cuando alguien aprende que “el Epamín es bueno para la Epilepsia” , esta idea puede quedar en nuestro cerebro, como una eterna receta contra la Epilepsia. Muchos pacientes han llegado a nosotros con Epilepsia fuera de control, y quienes han estado utilizando el medicamento "X", por años, ya que se lo recomendó un familiar o amigo, a quien "le ayudó a sentirse bien". Otros pacientes llegan con una antigua receta médica de "medio Epamin cada 12 horas", que han tomado durante 10-20 años, sin lograr algún impacto positivo en su salud.


El mayor número de pacientes con dolores de cabeza, arterias tapadas en el cerebro o con diversas formas de Epilepsia, acudirán de primera instancia al Médico General/Familiar o al Internista, y en el caso de niños al Pediatra. La recomendación es acudir con un Neurólogo, quien cuenta con la formación académica y experiencia para brindar al paciente la atención y los cuidados necesarios.